CONSEJOS DE CUIDADO

Consejos de cuidado para sofás y muebles tapizados:

Recomendamos limpiar todo el sofá con un cepillo suave. Evite frotar con fuerza y los movimientos bruscos. No utilice aspiradora.

Las fundas de toda la gama no son desenfundables. Retirarlas y lavarlas en la lavadora corre por cuenta y riesgo del cliente y no da derecho a reclamación.

La tapicería del sofá, sobre todo en colores claros, puede teñirse con otros tejidos, principalmente con prendas como los vaqueros. No se trata de un defecto de la tapicería, sino del tejido de la prenda. El contacto con fibras ajenas (ropa o colchas) también provoca la formación de bolitas en el tejido.

Las piezas de metal y madera no deben estar en contacto prolongado con el agua. Si es necesario, límpielas con un paño húmedo y un limpiador neutro (no utilice lejía, jabón para superficies duras ni productos con amoníaco). Seque los posibles restos del limpiador.

Para eliminar manchas húmedas o grasas, utilice primero papel absorbente y después una esponja suave y húmeda para absorber rápidamente la mancha. A continuación, puede limpiar con un limpiador neutro y agua. Limpie las superficies sucias con movimientos circulares suaves de fuera hacia dentro y evite frotar con fuerza las fibras mojadas. Una vez eliminada la mancha, deje secar el tejido a temperatura ambiente.
Repita el proceso si es necesario y amplíe la zona alrededor de la mancha para evitar cercos.

Antes de limpiar, le recomendamos probar el producto en una zona oculta del sofá para no dañar el tejido. Para prolongar la vida útil del tejido, le recomendamos proteger la superficie de las mascotas.

Consejos de cuidado para muebles de madera maciza:

1. Quite bien el polvo
Un mueble reluciente ilumina toda la estancia. Utilice un paño de algodón suave y seco para quitar el polvo. Lo ideal es limpiar sofás, mesas, etc. cada dos meses.
2. Poca exposición al sol
Evite exponer los muebles de madera al sol durante mucho tiempo. Pueden aparecer manchas claras y oscuras en la superficie. En una mesa de madera, un mantel ayuda a reducir este efecto.
3. Cuidado con la temperatura
Evite colocar objetos muy calientes o muy fríos sobre los muebles de madera. Pueden dejar marcas que alteren la textura original de la superficie. Limite siempre este contacto a poco tiempo.
4. Déjelo envejecer con elegancia
Los muebles cambian con el tiempo, y eso forma parte de su encanto. Como el buen vino, la madera puede adquirir un nuevo carácter con los años. Algunas maderas se aclaran y otras se oscurecen. En su próxima compra, infórmese de cómo envejece la madera.
5. Mantenga alejados los objetos afilados
Procure que los objetos afilados no se acerquen demasiado a los muebles de madera. Un arañazo nunca queda bien.
6. Aplique aceite y cera con regularidad
Aceitar y encerar la madera es muy recomendable: le da un bonito brillo y añade una capa protectora que aviva su aspecto. Lo ideal es hacerlo cada tres meses.
7. Limpie con agua tibia
Para limpiar los muebles, utilice agua tibia y un lavavajillas suave. No deje que la madera se empape. Limpie hasta eliminar el polvo y seque después la humedad restante con un paño.